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11/25/2023

El desafío de descifrar a proteo

Reflexiones acerca de la epistemología de la Química de Paneth

Alfio Zambon

Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, Argentina.

alfiozambon@gmail.com

Comenzaré con una cita del químico austriaco Friedrich Paneth (1887-1968), que me servirá de disparador: “Quizás sean las múltiples relaciones entre las formas de combinación de los elementos químicos, expresadas por el sistema natural, las que revelan más claramente que, detrás de las “sustancias simples” y los “compuestos” dotados de propiedades constantes, se encuentran las “sustancias básicas” trascendentales”, produciendo, como Proteo, innumerables formas, pero sin embargo sujetas a reglas rígidas; y que es tarea de la química descubrir las leyes de ese mundo trascendental”. (Paneth, 1931, p.131). Esta manera de entender la química, con la misión de “descubrir las leyes de ese mundo trascendental” permite pensar un acercamiento alternativo para interpretar el cambio material.

En Química conviven dos acercamientos diferentes para el estudio de la materia: el macroscópico, basado en el estudio de las propiedades y relaciones determinadas en el laboratorio (ontológicamente “cosas”), y el microscópico, apoyado en la existencia de átomos y moléculas (ontológicamente “individuos”). En esta conferencia argumentaré que es posible -o pensable- un tercer acercamiento, que podrá llamarse “Química geométrica”, ontológicamente poblada de entidades formales. Este abordaje está basado en la propuesta de Paneth, que a su vez se sustenta en la filosofía kantiana.

Kant, para explicar cómo surgen las apariencias, postuló una concepción original del espacio y del tiempo, no como propiedades de las cosas, sino como estructuras a priori que nos permiten configurar el mundo. De esa manera, espacio y tiempo no son propiedades inherentes al “mundo en sí”, sino a nuestro modo de percibir el mundo. A partir de esas formas de percepción, el sujeto puede situar los objetos fuera de sí mismo, y formar una imagen coherente de ellos. Pero para que las percepciones den lugar al conocimiento, son necesarias otras condiciones transcendentales a priori: las categorías o formas puras del entendimiento. El conocimiento, para Kant, es el resultado de una especial conjunción de experiencia y razón, el sujeto requiere de los datos de los sentidos en el espacio y tiempo para poder construir sus intuiciones, y de las categorías transcendentales para conformar el conocimiento de la realidad.

En primer lugar, propondré que el concepto de sustancia implica un fenómeno que se desarrolla en el tiempo y el espacio. El concepto de sustancia se refiere a un espectro de infinitas formas de concebir fenómenos químicos entre dos formas extremas. Uno de ellos es el cambio manifestado en el tiempo, abstraído del espacio; el otro extremo es la relación geométrica entre entidades, manifestadas en el espacio, abstraídas del tiempo. El primer caso corresponde a la “sustancia temporal macroscópica” (MTS), el segundo caso corresponde a la “sustancia espacial geométrica” (GSS). A partir de las categorías del entendimiento, la MTS da lugar a la Química macroscópica, mientras que la GSS permite construir la Química geométrica que presentaremos. El conjunto de percepciones intermedias permiten conformar la Química microscópica.

Las reacciones macroscópicas se pueden representar, mediante un gráfico de energía frente a la coordenada de reacción y las microscópicas mediante ecuaciones químicas (como es habitual). En cuanto a la representación de reacciones en el espacio geométrico, describiré un modelo denominado “diagrama de reacción”, que consiste someramente en colocar las diferentes sustancias en círculos concéntricos con proyecciones cilíndricas (Zambon, 2022), en tanto, las relaciones de periodicidad pueden representarse mediante una extensión de la noción de triada de números atómicos propuesta por Scerri (2012), dando lugar a estructuras simétricas cerradas que denomino “Arboles de periodicidad” (Zambon, 2018, 2019). Consideraré las relaciones entre la Química macroscópica, la Química microscópica, y la Química geométrica. Teorizaré que, así como las perspectivas macroscópicas y microscópica se relacionan mediante herramientas de la termodinámica estadística, entre la visión microscópica y geométrica, debería poder construirse una herramienta teórica de similar solidez. Finalmente discutiré el alcance y las limitaciones de la propuesta en el estado actual de desarrollo.